domingo, 24 de mayo de 2009

Mercadillo solidario de videojuegos (valoración)

Como bien comentaba nuestro compañero Sephirot en una entrada anterior, el llamado "hype" ("expectativas", en inglés) tiene muchas formas de expresarse, normalmente con consecuencias poco positivas.


Tal fue el caso de este viernes, cuando Holdy, mi hermano y yo nos encontramos a las 17:30 (él había llegado al lugar media hora antes, y mi hermano llegaría cuarto de hora después) con una inmensa cola para acceder al recinto del Mercado de Fuencarral, en Madrid. No faltaron los curiosos que, de pasada, preguntaban qué propósito tenía dicha cola, y la respuesta siempre era la misma: "un mercadillo solidario de videojuegos". ¿Regalaban algo? No, pero cualquiera lo diría. Quizá se trate de psicología humana, pero cuando se habló del mercadillo y de la participación de diversas compañías de renombre -que habían ofrecido juegos nuevos para el evento-, unos y otros debimos creernos que aquello iba a ser poco menos que el paraíso del 'videojuerguista' , con un interesante catálogo de juegos de primera a precios de risa.

Todo hay que decir que el grupito que nos encontrábamos allí llevábamos (y no exagero un ápice) 16 años sin saber los unos de los otros. Por lo que en medio de la ilusión y la alegría del reencuentro, las inevitables anécdotas y la puesta al día de nuestras vidas, no hubo tiempo de aburrirse. Lamentablemente, no creo que el resto de los asistentes tuviera la misma suerte.



En fin, que dejando de lado el bonito momento, la risa de verdad fue la que nos entró cuando, por fin, accedimos al mercadillo tras 2 horas de cola (y no exagero, eran las 19:30 según mi reloj).



Un cuartucho de unos ¿15? metros cuadrados (y creo que soy generoso; se nos olvidó sacar la cámara) cobijaba material videojueguero que poco se parecía a la imagen que uno tenía en su cabeza de lo que allí íbamos a encontrar: periféricos varios de marcas de segunda sin mayor trascendencia, algunos juegos contados de XBox 360 (entre los cuales triunfaba el Bee Movie, y digo triunfaba porque había tantas unidades como abejas en un panal), otros tantos juegos de PC, una invasión de juegos de la PS2, y algo de merchandising poco variado y escaso, entre el cual podían encontrarse camisetas de Bionic Commando o de Warhammer. Tras mirar un poco (con cierta desgana, la verdad, después de la decepción sufrida), encontramos unos bonitos chubasqueros negros del Gears of War, que compensaron en cierta forma las 2 horas de cola.

En fin, que si bien la intención era buena (porque siempre es bonito apoyar una buena causa), resulta evidente que a la organización se le fue el tema de las manos. No se justifican dos horas de cola para acceder a un mercadillo, y menos aún habiendo el material que había. ¿Faltó información (por parte de los organizadores) y sobró imaginación (por parte de los consumidores)? Pues, probablemente. Ahora, que el sitio era un poco menos que un cuchitril, ayudó bastante a que todo a su alrededor se, ejem, "ralentizara" un poco.

Por cierto, a la salida la cola seguía igual que al principio. Y a mí, sinceramente, no me quedaban ganas de romperle a nadie sus ilusiones.

5 comentarios:

David Carrasco dijo...

¡Todo cuanto se ha dicho en esta entrada es 100% verídico!
De saber que lo que iba a encontrarme iba a ser ese chamizo con cuatro jueguillos mal contados me lo habría pensado dos veces antes de esperar semejante cola... Eso sí, la compañía y la conversación no pudieron mejorarse facilmente, incluso nos alegraron la vista en algún momento, ¿verdad?

¡A ver si saco un rato y escribo algo por aquí, que tengo muchas ganas!

Abrazoids,

Suzu

Holdy dijo...

La espera, como han comentado Raúl y David, fue terrible. La organización fue bastante lamentable y lo único que lo salva fue el fin en sí, la respuesta de la gente que aguantó estoicamente (en nuestro caso casi 3 horas), y la visión de una moza subiendo las escaleras con minifalda y sin bragas, que, la verdad, algo nos subió el ánimo.

Lo dicho, espero que si repiten el año que viene la cosa esté mejor organizada. Disfruté mucho el reencuentro con unos amigos de la infancia, pero de evento en sí me llevé poco positivo.

Por cierto ví por allí a Pedro Berruezo (John Tones), Marcos García (The Elf) y Bruno Sol (Némesis) y me gustaría saber si ellos se fueron con tan solo un Bee Movie o un Kung Fu Panda entre las manos ;)

Raúl Carrasco dijo...

¡Gracias por los comentarios! Me alegro de que os guste la crónica.

Sephiroth dijo...

Jajajajajaj ya he visto varias impresiones del famoso mercadillo solidario y casualmente ninguna es buena xD

Yo la verdad es que me temía lo peor y tenía la tarde un poco liada por lo que decidí no ir y veo que acerté plenamente.

Al menos era por una buena causa.

Kirkis dijo...

Pues mira que parecía una actividad bastante atractiva, tanto por el tema de lo solidario como por ser un acto de videojuegos...

Pero bueno, en general la gente opina igual que tu, que manda webos la colaza para cuatro mierdas dentro. Pero weno, a mi porque me pillaba lejos, sino me hubiese cagado en más de uno porque no soporto las colas xD