jueves, 1 de octubre de 2009

Canon: racing games (III)

Le toca el turno a las motos, los karts y las coin-up.

Motos:

El mejor: Tourist Trophy (Playstation 2):



A pesar de la cantidad ingente de títulos para los vehículos de dos ruedas desde los orígenes de los videojuegos, hubo que esperar hasta el año 2006 para que los maestros de Poliphony Digital, en un alarde de calidad en el mínimo espacio de tiempo, nos ofrecieran la, hasta el día de hoy, mejor experiencia virtual sobre uno de estos mounstruos de la velocidad.

Apenas año y medio después de la joya de la corona Gran Turismo 4 y reciclando escenarios y físicas de este, el equipo comandado por el enorme Kazunori Yamauchi puso en las calle, tras unos 9 ridículos meses de trabajo, esta bestia parda de la conducción.


Con un espíritu, en cuanto a modos de juego, mas arcade que GT 4, nos ofrecieron un espectáculo visual y jugable que nos daba la posibilidad de emular la conducción de casi 200 motos de diversa cilindrada y época en los mejores circuitos mundiales - incluído el valenciano de Ricardo Tormo-.

Es cierto que el título carece de la profundidad de sagas de la conducción como Forza Motorsport o Gran Turismo, que es un ejercicio casi de copia de material ya creado, pero todo esto pasa a un segundo plano cuando disfrutas de la sensación de manejar realmente cada uno de estos vehículos luchando por mejorar tus tiempos en cada competición o circuito y empatizando con el control progresivo de estas monturas. El tacto de cada moto es exquisito y hace que hasta el menor tiempo que se le pueda dedicar sepa a poco.

Cuando ya se tiene todo hecho, bien hecho y las ideas claras, el resultado tiene que ser sobresaliente como en este caso. Es muy mejorable pero aún no ha llegado quién lo supere.

Menciones especiales: Moto GP 3 URT (Xbox) y Super Hang-On (Megadrive):

El título de THQ para Xbox es la mejor aproximación que existe a la competición de Moto GP con licencia oficial. Las entregas de Namco para Playstation 2 adolecían de un control lamentable en el que las motos parecían no tener peso al inclinarse mientras que su homónimo de THQ tenía en el control de estas máquinas su principal ventaja. El juego no ofrece la mejor potencia técnica de la consola pero su gameplay proporciona en cada inclinación de la cámara al tomar las curvas o en el control de la inercia de la moto una experiencia que se antoja muy real y placentera. Poco accesible en un primer contacto pero fiel y agradecido al perseverar en él. Una auténtica joya no mejorada en las siguientes entregas para Xbox 360.

¿Y qué decir del gran arcade de Sega? Recuerdo tardes de mi infancia cogiendo ese manillar con la dirección jodida de tanto manoseo ante ese espectáculo visual que fue su antecesor, el genial Hang-On. Ni que decir tiene que cuando me hice con mi Megadrive y observé que incluía este Super Hang-On mi corazón dió un vuelco. Para colmo, una vez entrado en materia, descubrí que la versión de los 16 bits de Sega era magistral, aportando el modo de juego arcade original de la recreativa y añadiendo un modo historia difícil pero impagable- aunque con un sistema de passwords deleznable, todo sea dicho-. Lo mejor de la época despues de Out Run.

Karts:

El mejor: Mario Kart Ds:



Otra vez ante la disyuntiva de cual entrega poner primero, más si cabe en este caso teniendo en cuenta que el fontanero italiano protagoniza casi todas las mejores entregas de esta disciplina en el mundo del videojuego.

La elección de la versión del clásico para la portátil de dos pantallas de Nintendo se basa en algo ya visto en este canon: es simplemente la versión mas completa y divertida. Acompañada de un apartado técnico extraordinario y quizás el control mas depurado en un juego de este tipo, se nos ofrecen multitud de competiciones tanto para un jugador como para varios vía wifi que hacen de esta entrega algo muy especial. Se rescatan 16 circuitos de anteriores entregas - ¡con sus melodías originales!, ¿os imagináis el Mario Circuit de Super Nintendo en versión poligonal?- que añadidos a los 16 propios de esta completan un elenco inigualable.

Los gráficos son detallados y fluídos, las melodías suenan mejor que nunca y la variedad de modos de juego -con la inclusión de uno inédito llamado Misiones- dan juego para rato.

Quizás suene grandilocuente, pero para mí este es el videojuego más divertido y rejugable jamás creado para una consola portátil.

Menciones especiales: Super Mario Kart (Super Nintendo) y Crash Team Racing (Playstation):

La primera vez que Mario subió a un kart lo hizo en Super Nintendo y lo único que impide que este juego ocupe el primer puesto es la enorme diferencia en cuanto a cantidad de TODO respecto a su homónimo de Ds. Por lo demás es un título que sorprendió a propios y extraños allá por el año olímpico de 1992 por su extraordinario uso del modo 7, lo original de su propuesta y la capacidad tan enorme de divertir que proporcionaba. Hoy en día es mucho mas revisitable que su coetáneo F-Zero y las partidas multijugador son de lo mas adictivo que he jugado nunca. De cuando Nintendo innovaba sin obligarte a hacer aspavientos delante de la televisión.

Creado por los geniales Naughty Dog - Crash Bandicoot, Jack and Daxter, Uncharted- fue la respuesta de Sony al veloz Mario de Nintendo para su máquina de 32 bits. Lanzado en 1999 no ofrecía nada que no se hubiera inventado ya pero resultaba refrescante aproximarse a este tipo de conducción fuera del elenco de personajes de Nintendo. Título colorista y dotado de muy buenas melodías, tiró de conceptos de gameplay ya existentes -desde el sistema de captura de ítems a los modos de juego- para sacar partido a un personaje que era el buque insignia de Sony en una época en la que la grandes compañías de videojuegos aún se jugaban el todo por el todo con la imagen de sus mascotas particulares. Altamente recomendable.

Coin-up´s:

El mejor: Out Run (Sega):



La magia del grupo de programación Am2 y de su "comandante en jefe" Yu Suzuki está fuera de toda duda. En 1986 nos propusieron ponernos al volante de un Ferrari Testarossa con una estupenda y algo "tocapelotas" rubia de copiloto para surcar carreteras de todo el mundo en un arcade inolvidable al ritmo de tres maravillosas melodías.

Con un sistema de derrapes y un avance a modo de checkpoints, podíamos recorrer sus 15 etapas de forma aleatoria con un sistema de bifurcaciones que no solo hacían mas variado su desarrollo sino que actuaba como canalizador de la dificultad del juego. Un título que influyó enormemente en la época y que fue versionado a todos los soportes imaginables con especial mención a la versión de Megadrive.

El mueble creado para esta recreativa en su versión mas espectacular ofrecía una dudosa réplica del Ferrari a un tamaño aceptable -ver foto de cabecera- que hacía las delicias de los jóvenes de la época.

Una joya atemporal dificilmente superable.

Menciones especiales: Ridge Racer (Namco) y Sega Rally (Sega):

La presencia todopoderosa en los salones recreativos de Sega- que se mantiene hasta el día de hoy- encontró un duro rival en la creación de Namco de 1993 y que un año mas tarde se portaría a la Playstation de Sony que también se enfrentaría con los Daytona, Sega Rally y demás joyas de la conducción de la Sega Saturn. Un juego puro arcade en el que el protagonista es el derrape controlado, los túneles mas bonitos reflejados en videojuego alguno y unas melodías dance que se acabarían haciendo míticas. Tres circuitos a elegir eran suficientes para presentar un entorno poligonal que hacía que la placa System 22 nos propusiera estar mas cerca de la realidad que nunca. Absolutamente fascinante.

La recreativa de rallies de Sega fue un paso mas allá de la excelencia técnica y jugable que logró la compañía nipona a mediados de los 90. Unos escenarios exquisitos - Desierto, Bosque y Montaña- que exigían un control firme ante los diferentes tipos de superficie y la posibilidad de manejar dos coches míticos -Lancia Delta HF Integrale y Toyota Celica- cada uno con su propio control hizo que el grupo de programación de Sega Am5 -y mas tarde Am3 en su port para Sega Saturn y Pc- nos enfrentara a su particular versión del mundo del rally con una potencia técnica inusitada para la época. Una de las máquinas mas notables de Sega.

En breve la última entrega de este canon. ¡Nos leemos!.

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