viernes, 9 de octubre de 2009

FIFA 10: FÚTBOL

Recientemente, gracias a Holdy, he tenido la oportunidad de leer un interesante artículo de opinión en Vida Extra cortesía de Dani Candil sobre la eterna dicotomía FIFA-Pro Evolution Soccer. En dicho artículo, Dani llegaba a la conclusión de que ninguno de los dos juegos de este año -FIFA 10 frente a PES 2010- le aportaba diversión, por lo que finalmente se decantaba por el viejo PES 6, animando al lector a que adoptara la misma decisión. Y puedo entenderlo; aunque se trate de un juego de hace ya tres años, aún es considerado por muchos el mejor juego de fútbol de la Historia -ahí es nada-.

Permitidme, por favor, reflexionar sobre estas conclusiones bajo mi particular punto de vista.


Con vuestro permiso, debo disentir: veamos, no es que PES 6 me parezca malo, ni muchísimo menos. Es un excelente producto y probablemente la cumbre en calidad de la licencia futbolística de Konami -una licencia que ha ido en inexplicable decadencia año tras año desde entonces; si bien no puedo opinar sobre la de este año de la cual solamente hemos podido ver una demo-. Un sensacional juego de fútbol que aún sigue aportándome horas y horas de entretenimiento -a pesar de las constantes derrotas que sufro a manos, o mejor dicho pies, de Holdy-, y una experiencia divertida que brinda "fútbol espectáculo".

Y quizá ahí reside el problema.

Me explico, para ello debemos remontarnos unos años atrás: cuando salió PES 6 a finales de 2006, la fuerte apuesta de Konami en el así llamado deporte rey era también el juego que más se acercaba a la simulación frente a su principal rival, FIFA, que había adoptado tradicionalmente un papel más arcade. Y, aunque Pro Evolution no acababa de renunciar a este aspecto -lo que redundaba en un juego rápido y espectacular, donde resultaba relativamente sencillo tener una oportunidad de gol-, el delicado equilibrio entre arcade y simulación encandiló a millones de jugones en todo el mundo, convirtiéndolo en líder de ventas y de críticas. Y con razón.

Ahora bien:

Han pasado tres años desde entonces, y EA ha tenido oportunidad de aprender de sus errores y, lo más importante, de mejorar su licencia. Las dos últimas entregas, FIFA 09 y FIFA 10, apuestan por un fútbol increíblemente realista -y, por ende, más lento- donde prima la paciencia, la inteligencia y la habilidad por encima de la espectacularidad gratuita. Al fin y al cabo, en PES 6 resulta sorprendetemente fácil -comparado con el fútbol real, quiero decir- colar un balón al hueco para que un futbolista rápido se cuele entre la defensa, gane la posición y marque gol. Muchas veces, la habilidad y características del avatar priman sobre las del jugador que lleva los mandos a la hora de crear una ocasión de peligro en el área rival -peligro que se produce con demasiada frecuencia, debido a la velocidad del juego-. No en vano, la velocidad -una de las cualidades del perfil de cada jugador dentro del juego- resulta ser una de las condiciones a valorar más importantes a la hora de decidir la alineación inicial y los cambios dentro del equipo.

Así pues, afirmar que PES 6 es la mejor opción futbolística a día de hoy -dentro del campo del videojuego, se entiende- me parece, con todos mis respetos, pretencioso y absurdo. Absurdo si tenemos en cuenta que FIFA es actualmente un simulador de fútbol en mayúsculas y con todas las letras. Una joya indiscutible cortesía de EA -sí, la misma EA que hace años nos ofrecía un FIFA muy diferente e irreal-, donde los jugadores se mueven con un fluidez extraordinaria, reaccionan al choque y al contacto físico con un realismo inusitado, y golpean y tocan el balón como saben y como pueden en función de su situación. La física del balón es excelente, y el ritmo del juego es el adecuado para cualquiera que haya visto un partido por televisión.

Y es que el desarrollo y el aspecto es tan real que muchas veces parece que, más que jugar, estamos presenciando un partido de fútbol.

Si hubiera que sacarle algún defecto, diría -acusaría- que FIFA 10 es demasiado parecido a FIFA 09 -¿es un defecto parecerse a una joya del videojuego, aunque se trate de una entrega previa de la misma licencia?-. Y a pesar de todo, FIFA 10 merece una oportunidad: el tan anunciado y polémico sistema de regate de 360º que incorpora resulta intuitivo, eficaz y muy, muy realista. Una novedad que, aunque difícilmente justifica el gasto de los casi 70 euros que cuesta la broma para todo aquel que ya tenga FIFA 09 -y aún así yo los he pagado-, añade al conjunto nuevas posibilidades sobre las que hacer fútbol. Un fútbol táctico, bonito y adictivo.

Así es -ahora- FIFA. Auténtico fútbol. Auténtico espectáculo.


Nota: Raúl Carrasco no recibió dinero ni bienes materiales de Electronic Arts por la redacción de este artículo. Palabra de boy-scout.

2 comentarios:

Holdy dijo...

Como sabes, no juego un Fifa en profundidad desde la época de los 16 bits. Para mí ha pasado de ofrecer un fútbol lleno de goles fáciles, rutinas preestablecidas y sin profundidad a ser un auténtico coñazo.

La simulación bien entendida está bien, pero no olvidemos que esto, por encima de ser algo que refleje "fielmente" la realidad de un partido de fútbol, ES UN VIDEOJUEGO.

Desde ese prisma no puedo decir que sea malo pero sí que a mí no me engancha.

Coincido contigo en que no se hace un buen Pro desde el 6, es más, yo diría que solo hay dos Pro que me han gustado especialmente: el 3 y el 6. Lo demás es lo mismo de siempre con la actualización de plantillas pertinente.

Los amantes del fútbol y los videojuegos aun estamos muy lejos de vivir la experiencia definitiva en esta unión de conceptos.

morri dijo...

Yo tengo que decir dos cosas. 1: Cualquier noticia de Dani Candil en Vida Extra, si es leída puede llegar a producir urticaria. En ese artículo SE LUCE. Pero no en el buen sentido.

Segundo: A mí sí que me engancha. Tanto que no puedo comprarme el juego y tengo la demo desgastada. Ahí es nada. Y he jugado mucho al Pro 6 y casi todos los anteriores Pro's o Fifa, y este me parece una auténtica pasada.