miércoles, 4 de noviembre de 2009

Luis Royo, cuando el grafismo puede llamarse arte

Cuando hablamos de ilustradores cuyo trabajo supuso un auténtico pilar dentro del mundo del videojuego hay que hablar inevitablemente de Alfonso Azpiri -al que, como sabéis, dedicamos un artículo recientemente- y, por supuesto, de Luis Royo. La mano de este último nos regaló espectaculares portadas de juegos como Game Over, La Aventura Espacial, Navy Moves o Turbo Girl.

Y es que en una época en que los videojuegos carecían de brutales campañas de marketing que promocionasen sus lanzamientos, de espectaculares gráficos hiperrealistas, o de sonido envolvente 5.1, las empresas de videojuegos necesitaban atraer al potencial cliente por medio de otras estrategias virales igualmente válidas que despertasen el interés por sus productos. Una de estas estrategias fue apostar por dibujantes españoles de gran talento.

 Las atractivas portadas con que nos deleitaban artistas como Luis Royo -portadas que muchas veces eran simplemente reciclajes de trabajos realizados para publicaciones diversas como la revista Cimoc- dotaban de un aspecto precioso e increíblemente atractivo a los juegos, compensando -al menos, comercialmente- las carencias tecnológicas propias de aquel momento.

Artífice de modelos exhuberantes, de belleza futurista y de erotismo explosivo, Luis Royo encandiló a miles de fans, inconsciente e irremediablemente convertidos en víctimas de su sugerente estilo artístico. Un estilo que, aunque no nació en el mundo del videojuego, estaba llamado a acabar allí, quizá por su particular manera de fusionar la fantasía, la ciencia ficción y la belleza femenina en ilustraciones que expresaban poco menos que amor hacia lo que él mismo era capaz de crear: auténtico arte.



Luis Royo nació en Teruel en 1954, y estudió en Zaragoza varios cursos de delineación, pintura e interiorismo. A partir de los años 80, con el boom del cómic adulto, decide dedicarse a este género publicando trabajos en revistas como Heavy Metal, 1984 o El Víbora. Sin embargo, no será hasta 1983 que ingrese en Norma Editorial y redirija su carrera hacia la ilustración que obtendrá el máximo reconocimiento internacional. De este autor, Norma ha publicado varios álbumes de ilustraciones como Dreams (1999), Prohibited Book (también 1999), Evolution (2001) o Visions (2003), donde Royo despliega todo su talento artístico para disfrute de nuestros sentidos. Y aunque son numerosos los álbumes que han visto la luz con la firma de este autor, el poder visual de sus obras ha trascendido el papel, pudiéndose encontrar también en todo tipo de material diverso como carátulas de discos, barajas, esculturas, camisetas, calendarios y, por supuesto, carátulas de videojuegos.

Actualmente Luis Royo sigue dedicándose a la ilustración y trabajando para Norma Editorial. Sus mejores trabajos fueron recopilados en 1994 en el libro Fantastic Art, y grabados a fuego en la memoria de millones de fans y jugones de todo el mundo.

Y seguramente permanecerán allí durante mucho tiempo.

7 comentarios:

John Tones dijo...

Cuidadín. No tengo confirmación oficial salvo en el caso de Game Over, pero Luis Royo rara vez hizo portadas para videojuegos. Todos estos ilustradores se movían por agencias, y las agencias revendían sus dibujos una y otra vez. Por eso la portada de Game Over, que fue también portada de la revista Cimoc en 1984, no tiene nada que ver con el juego. Creo que en el caso de Turbo Girl sí se le encargó expresamente la portada, aunque no estoy seguro (o el juego iba a ser un juego de naves convencional y cuando localizaron el dibujo reprogramaron el sprite de la protagonista, no recuerdo),pero lo que si os aseguro es que, a diferencia de Azpiri, los dibujos de Royo rara vez estaban pensados para ser portada de un videojuego.

John Tones dijo...

De hecho, ahora que me fijo: la segunda portada que habéis publicado no sé de donde la habéis sacado, pero el archivo se llama "Cimoc". Ese es su origen real. :)

Holdy dijo...

Se agradece la rectificación Tones. Se lo comentaré a Raúl para que revise la documentación que posee al respecto y haga los cambios oportunos.

Un abrazo!

Raúl Carrasco dijo...

¡Hola John! Gracias por los comentarios. Estuve informándome al respecto para escribir el artículo y, si te fijas, no comento expresamente que el autor hiciera trabajos por encargo, aunque sí que su arte fue "llamado" al mundo del videojuego. Algunas de las portadas, como bien comentas -entre ellas la de Game Over o la segunda que comentas, que fue la carátula de La Aventura Original-, fueron originalmente publicadas en la revista Cimoc.

Te aseguro que el problema no es de falta de documentación, aunque quizá sí de redacción, por no dejar clara la idea que expones.

¡Gracias por tu contribución!

Raúl Carrasco dijo...

Ya está, John. He añadido el siguiente comentario al texto para dejar clara la idea (que quizá inintencionadamente había quedado en el limbo):

"Las atractivas portadas con que nos deleitaban artistas como Luis Royo -portadas que muchas veces eran simplemente reciclajes de trabajos realizados para publicaciones diversas como la revista Cimoc- [...]"

John Tones dijo...

Mi corrección o como quieras llamarla no tiene nada de reproche, ¿eh? Estoy convencido de que sabías cómo iba el tema y simplemente no lo dejaste suficientemente claro. Ahora mucho mejor, claro que sí. :) Un saludo!

Raúl Carrasco dijo...

Tranquilo, John. Lo sé. ;-)