martes, 23 de marzo de 2010

Cambio evolutivo = ¿Crisis generacional?


En toda industria se viven etapas de bonanza y otras de crisis y tanto unas como otras forman parte del propio engranaje, siendo a su vez un efecto autorrevulsivo que hace que el sistema se mantenga y evolucione a la vez. En la Historia de la Humanidad los periodos de guerra han sido siempre un revulsivo para la industria y los periodos de crisis económica han movido el esquema del mercado acabando con negocios obsoletos o con poca entidad y dando lugar a otros nuevos. Flujos y reflujos necesarios para el movimiento, la evolución.

Los videojuegos no escapan a estos ciclos pero hoy quiero señalar un momento puntual de la joven Historia del videojuego que parece guardar algunas similitudes con la situación actual: la crisis de 1995.

A mediados de los 90 las consolas de 16 bits estaban llegando a su máximo grado de madurez y, como tal, al comienzo de su declive. La industria era consciente que se debían dar pasos muy serios a nivel estructural -cambio de formato de cartucho a cd, salto gráfico de las 2-D a las 3-D, imágenes de vídeo, almacenamiento en tarjetas de memoria...-, ya que existía la tecnología para ello pero ninguno tenía muy claro cual debía ser el siguiente movimiento, lo que a la postre desembocó en una hornada de sistemas malogrados y un cambio de manos en la dirección del mercado.Panasonic, Goldstar y Sanyo sacan el 3DO que para lo único que sirvió fue para gozar el mejor Need for Speed de la Historia, Philips saca su CDi que solo servía para jugar a películas interactivas -Zelda y Mario incluídos-, Atari ataca con su agresiva Jaguar que no supo sacar partido a nivel de catálogo un hardware espectacular, Sega, tras el fiasco del Mega CD, se vuelve a estrellar con el enésimo add-on, en este caso con forma de seta, llamado 32-X para su Megadrive, Nintendo nos deja casi bizcos y echando la papilla con su mareante Virtual Boy en el que más que realidad virtual se ofrecía mareo asistido...Y para rematar la faena el trono dual que se repartían Sega y Nintendo pasa de una patada en el respetuoso culo de ambas a manos de la también nipona Sony.

En la actualidad la industria se enfrenta a un paso evolutivo tan importante como el que les he narrado. Los sistemas de juego ya no tienen con qué sorprendernos a nivel técnico- aunque aún queda mucho para representar con fidelidad absoluta la realidad los cambios que se van a experimentar a nivel gráfico en próximas generaciones ya no van a ser revolucionarios y a nivel sonoro hace mucho tiempo que no se puede mejorar sustancialmente- por lo que la forma de evolucionar se vuelca en lo jugable -¡por fin!-. A ello se le une un desgaste en sagas clásicas de las 3-D que nos están pidiendo a gritos un cambio SERIO -Final Fantasy, Resident Evil, Sonic, Metal Gear Solid, Silent Hill, Gran Turismo, Halo, God of War, GTA...- y hay un condicionante extra que es quizás uno de los más importantes:

El dinero.

Costear semejantes producciones están convirtiendo a la industria en un contínuo abrir y cerrar estudios, empresas absorbidas, gigantes que se tambalean e ideas maravillosas que se quedan en el camino por falta de ganas a la hora de asumir riesgos por las grandes productoras.

Si además le sumamos un tema que ya traté con anterioridad, la nula evolución de la interfaz desde tiempos inmemoriales, ¿qué nos queda?

¿Son Project Natal, Wii y Playstation Move la respuesta?, ¿es esta la esperanza que nos queda a los sufridos gamers?, ¿aparecerán nuevas compañías con soluciones e ideas frescas? ,¿el futuro está en lo indie?...

5 comentarios:

Raúl Carrasco dijo...

Fenomenal como siempre en tus artículos, y muy interesante reflexión.

Yo creo que se mantendrá dividido el mercado entre los "casual" (Wii, Natal, etc) y los jugones clásicos que consumen otro tipo de videojuego, porque eso es lo que quieren/queremos y lo que les/nos gusta.

Holdy dijo...

Me alegro que te haya gustado Raúl, gracias por tu comentario.

tutyses dijo...

Muy interesante y acertada comparación Holdy, felicidades.
Personalmente creo que en el futuro el componente social de los videojuegos se verá potenciado, y la línea que ha abierto Wii con la detección de movimientos creo que va a seguir evolucionando y estos accesorios nos acompañarán hasta la muerte, de una forma u otra... XD

La próxima revolución creo que vendrá dada por hacernos vivir el juego más intensamente con el resto de sentidos, no solo con el de la vista con gráficos ultrarealistas... olor, tacto, gusto, ... son varios los sentidos que quedan por ejercitar... todo ello aderezado con un buen argumento y una mecánica que invite a ver que hay tras esa puerta, acertijo o zombie de turno... :-D

Holdy dijo...

Interesante aportación amigo tutyses. Lo que me empieza a preocupar es que a este paso vamos a necesitar un salón del tamaño del Palacio Real para jugar, con lo agustito que se está en el sofá, leñe.

Está claro que estamos en un punto de inflexión en cuanto a la forma de entender el gameplay, pero creo que a este punto las grandes compañías desarrolladoras de hardware llegan un poco justitas.

Y por otro lado, me preocupa pensar si las nuevas vías jugables serán compatibles con el videojuego clásico o pretenderán sustituir a este. Como sabes, a mí esto último me preocupa seriamente.

BLAZE dijo...

Una interesante reflexión, la malo es que todo apunta a que vendrán copias sin personalidad de las novedades que vayan surgiendo (como Move) Ojalá esto no derive en una crisis creativa