jueves, 9 de septiembre de 2010

Uncharted: desafiando las alturas


Odio las alturas. Las odio. Soy incapaz de asomarme a una terraza o ventana y mucho menos aún acercarme a contemplar el paisaje al borde de un acantilado. Subir los puertos de montaña en el coche o autobús, cruzar un puente para peatones sobre una carretera o montar en una montaña rusa se convierte en una tortura. La sensación de que mi cuerpo pierde el equilibrio y me precipito al vacío me invade, provocándome una auténtica y genuina sensación de terror.

Así es, tengo vértigo.

Me explicaba mi profesor de Sistemas Multimedia, una asignatura que cursé en segundo de carrera, que la inmersión era esa cualidad psicológica del cerebro que nos hace "creer" que formamos parte de aquello que vemos en la pantalla. La razón por la cual nos asustamos con un survival horror o inclinamos nuestros cuerpos en un FPS. Será por eso que cuando me ponía a los mandos del Dualshock frente al éxito del estudio Naughty Dog exclusivo para PS3, Uncharted, el corazón se me ponía a cien y sentía correr la adrenalina por mis venas. Mientras mi cuerpo descansaba perfectamente a salvo en el sofá de mi casa, mi mente divagaba temerosa por abruptos precipicios o colmenas de castillos que conocieron épocas mejores. Superficies reducidas e inestables que eran lo único que se interponía entre yo y una muerte segura. Agarrado de pequeños salientes, planificaba cual debía ser mi próximo movimiento, mi próximo salto para lograr avanzar. Un paso en falso y todo habría acabado. Esta es, sin duda, la magia de Uncharted: despliega escenarios en el plano vertical con tanta facilidad como lo hace en el horizontal, retando al jugador sediento de desafíos a atravesarlos. Así, jugando con el stick analógico y los botones X y O -un botón nos permite trepar a otro saliente mientras que el otro nos permite descolgarnos del que estamos agarrados-, debemos medir cuidadosamente las distancias y los bordes para abrirnos paso a través de abismos y barrancos imposibles.




El otro punto fuerte del juego son las escenas de acción, casi siempre -aunque no únicamente- en forma de tiroteos. Un intuitivo gameplay inspirado en el de grandes títulos como Gears of War permite desplazarnos entre coberturas, disparar, recargar, cubrirse o rodar con extraordinaria comodidad, permitiendo al jugador disfrutar de emocionantes escenas de un estilo muy cinematográfico. No en vano, Uncharted podría convertirse en un referente en el cine "jugable" de aventuras por sus geniales y carismáticos personajes, su magnífica banda sonora y su argumento a la altura de las grandes producciones de Hollywood: Nathan Drake es un buscador de tesoros a la caza de El Dorado. Acompañado de su amigo Victor Sullivan y de la reportera Elena Fisher, la búsqueda de esta antigua y valiosa fortuna le llevará a atravesar selvas, catacumbas y ciudades abandonadas mientras se enfrenta a sanguinarios mercenarios y cazadores de tesoros. Sin embargo, El Dorado encierra un terrible y oscuro secreto que nadie había anticipado y por el que no vale la pena morir. ¿O sí?

Un exquisito apartado técnico que muestra unos preciosos y detallados paisajes ponen la guinda a este sabroso manjar que ningún usuario de Playstation 3 debería dejar escapar.

Aceptad un consejo: no miréis hacia abajo.


2 comentarios:

Holdy dijo...

Tres años después sigue siendo para mí el mayor motivo para hacerse con una Playstation 3. Durante bastante tiempo casi fue el único.

Buen artículo Raúl.

Raúl Carrasco dijo...

¡Muchas gracias, resalao! Por el cumplido y sobre todo por animarme a jugarlo, ya sabes que a mí el título no me llamaba la atención y fue tu insistencia la que me animó a comprarlo.