Sin duda, el que esculpió aquella famosa frase de "segundas partes nunca fueron buenas" no había probado un juego como Mass Effect 2 -de cuya anterior entrega pudisteis leer también aquí-. Si en la primera parte Bioware sentaba las bases de lo que sería el comienzo de su prometedora trilogía espacial, en esta segunda asistimos al asentamiento de la trama que nos prepara para su apoteósico, épico e inevitable desenlace.Mass Effect 2 es, ante todo, una delicia para el alma. Desde su poco habitual y agónico comienzo hasta su crítico y espectacular final, Mass Effect 2 sumerge al espectador en un mar de emociones donde Virtud y Rebeldía -nombres que reciben las características que definen el comportamiento, y por lo tanto la personalidad, de nuestro héroe- se le antojan a uno demasiado vagas e imprecisas para describir lo que uno siente y padece en las carnes John Shepard. El héroe. El hombre. La esperanza.













